Hombro
Pectoral mayor
ESTIRAMIENTO PASIVO
Pectoral mayor
Pectoral mayor: estiramiento pasivo
El músculo pectoral mayor conforma la pared anterior de la axila. Es fácilmente palpable por debajo de la piel. Este músculo es usado para regresar el brazo hacia el cuerpo, a partir de una posición en extensión hacia el frente, hacia atrás o lateralmente. Si este músculo está sobreactivado o muy acortado:
-Impide el movimiento de abducción del hombro, es decir, estirar el brazo hacia un lado, por ejemplo para buscar apoyo de pérdida de equilibrio.
-Impide la flexión del hombro, es decir, estirar el brazo hacia el frente para alcanzar un objeto colocado delante de usted.
Reduciendo la rigidez de este músculo por medio de un adecuado estiramiento, en ocasiones juega un papel decisivo en la recuperación de la funcionalidad del brazo en la paresia espástica.
El estiramiento se realiza sentado, por ejemplo en un sillón, con el brazo parético apoyado hacia atrás alrededor de los hombros de otra persona, o sobre la parte alta del respaldo (si es posible use un sistema de apoyo para mantener la postura, por ejemplo, sujetándose a un objeto firme con su mano.
El estiramiento óptimo se logra cuando usted voltea su cabeza y su tronco hacia el lado opuesto mientras se mantiene en la posición descrita.
El estiramiento se realiza de manera apropiada si usted siente tensión (no dolor) en la pared anterior de la axila.
Recuerde anotar en su bitácora personal el número total de minutos que usted realizó esta postura de estiramiento cada día.
Entrenamiento activo
Pectoral mayor
Abducción activa del hombro
La abducción activa del hombro es el movimiento que se realiza para tomar un objeto colocado arriba y a un lado (sobre una repisa, por ejemplo). Este movimiento obliga a que los aductores del hombro se estiren, particularmente el dorsal ancho, el pectoral mayor y el redondo mayor, que pueden oponerse a la abducción del hombro. El objetivo es, por lo tanto, disminuir la resistencia que proviene de estos aductores del hombro, para mejorar la amplitud, la fuerza y la velocidad de los movimientos de abducción del hombro.
La mejor manera para lograr este objetivo es repetir series de ejercicios de abducción del hombro en máxima amplitud y velocidad diariamente.
Este entrenamiento se practica mejor en la posición de pie, con su costado contra la pared, o sentado si la posición de pie es imposible. Marque en la pared un objetivo a la altura máxima que usted es capaz de alcanzar con su mano extendida lateralmente. La distancia entre la pared y el pie que se encuentre más cerca a esta deberá ser la máxima distancia que le permite todavía alcanzar apenas el objetivo. El movimiento de la mano comienza en la cadera, después hacia el objetivo y de regreso; repitiéndolo tantas veces como sea posible en cada serie. Idealmente alternar las series de ejercicios con posturas de estiramiento del músculo pectoral mayor, tal como sea recomendado por su terapeuta.
Nota: Para un movimiento de abducción óptimo, el dorsal ancho, el pectoral mayor y el redondo mayor necesitan tener la suficiente longitud y relajación, siendo esta la razón por la que su terapeuta le pide estirarlos (Ver Estiramiento pasivo de Pectoral mayor y Dorsal ancho y cabeza larga del tríceps) y por la que su médico puede sugerir inyecciones de un bloqueador neuromuscular dentro de esos músculos.
Por favor, registre en su bitácora el número máximo de abducciones activas del hombro realizadas en — segundos por cada serie.