Cadera

   ISQUIOTIBIALES

Estiramiento pasivo

Isquiotibiales

Isquiotibiales: estiramiento pasivo

Los isquiotibiales constituyen el volumen del comportamiento posterior del muslo. El músculo semitendinoso (internamente) y el bíceps femoral (externamente) son palpables por debajo de la piel y le dan forma a la parte posterior del muslo. El músculo semimembranoso está localizado más internamente, a un lado del semitendinoso. Los isquiotibiales son usados para realizar la extensión de la cadera y la flexión de la rodilla (por ejemplo, al correr, saltar o caminar rápido). Son de poca utilidad en la marcha lenta o con velocidad promedio. Si estos músculos están sobreactivados o acortados:

  •  Impiden el movimiento de flexión de la cadera que debe iniciar la fase de balanceo de la marcha.
  • También tienden a impedir la extensión activa de la rodilla en la parte media de la fase de apoyo (propulsión vertical del cuerpo) y la re-extensión al final del balanceo para completar el paso: en ambos momentos, la rodilla permanece excesivamente doblada.

La postura de estiramiento es mantenida en una posición sedente. Usted ha colocado el pie parético en una silla frente a usted, de manera que el tobillo y la pantorrilla están apoyados. La postura de estiramiento consistirá en lo siguiente:

  • Coloque su(s) mano(s) sobre su rodilla para ayudar a mantener la pierna lo más recta posible; si colocar el pie en una silla es muy difícil, puede simplemente poner la pierna de manera recta sobre el piso.
  • Inclínese hacia adelante a partir de la cintura tanto como le sea posible, como si usted estuviera tratando de aplanar su pecho contra su pierna (o apoyar su cabeza sobre su rodilla). Siempre mantenga la rodilla extendida.

La postura de estiramiento es realizada correctamente cuando usted siente tensión (no dolor) detrás del muslo.

Recuerde anotar en su bitácora diariamente el número total de minutos que usted realizó esta postura de estiramiento.

Entrenamiento activo

Isquiotibiales

Flexión activa de cadera con la rodilla extendida

El movimiento de flexión activa de la cadera con la rodilla extendida no es un movimiento que se use frecuentemente en la vida diaria (excepto para patear un balón, por ejemplo). Sin embargo, el ejercicio repetido ayudará a reducir la resistencia (rigidez) y cocontracción de los isquiotibiales, que es un grupo muscular que puede impedir la flexión de la cadera en cada paso al caminar.

La mejor manera de lograr este objetivo es repetir series de ejercicios de flexión de la cadera con la rodilla extendida, tratando de alcanzar la máxima amplitud y velocidad en cada intento, diariamente.

Este estiramiento se lleva a cabo de pie, sostenido de una mesa, de un objeto pesado o al extremo de la barra, de ser posible con su espalda recargada contra una pared. Usted tratará de levantar su pierna extendida tan alto como le sea posible en cada intento. Idealmente alternar las series de este ejercicio con estiramiento de los isquiotibiales (Ver Isquiotibiales: Estiramiento pasivo), tal como sea recomendado por su terapeuta.

Nota: Para que los movimientos de flexión de la cadera con la rodilla extendida sean óptimos, los músculos isquiotibiales y glúteo mayor necesitan tener la suficiente longitud y relajación, siendo esta la razón por la que su temperatura le pide estirarlos (Hojas 1 y 3) y por la que su médico puede sugerir inyecciones de un bloqueador neuromuscular en esos músculos.

Por favor, registre en su bitácora el número máximo de flexiones activas de la cadera que logró (con la rodilla extendida) en — segundos por cada serie.

Consulte a su médico